Primero el problema, después la tecnología
Nunca nos ha llamado nadie porque quisiera «un software». Nos llaman porque pierden horas, pierden pedidos o pierden clientes. De ahí partimos.
Empezamos cuando internet en Italia era una curiosidad y las webs se escribían a mano. Desde entonces hemos atravesado todas las modas tecnológicas y hemos aprendido a reconocer cuáles servían de verdad. La inteligencia artificial, esta vez, sirve de verdad.
Empecé a construir webs cuando las conexiones se medían en kilobits y nadie sabía qué era un buscador. Desde entonces lo he visto pasar todo: los portales, el auge del comercio electrónico, las redes sociales, el móvil y ahora la inteligencia artificial. He aprendido una sola cosa, pero vale para todas: la tecnología sirve si le quita un problema a quien trabaja. Si se lo añade, por bonita que sea, es tiempo perdido. Es el criterio con el que elijo qué proponer a los clientes y qué desaconsejar, incluso cuando desaconsejar significa facturar menos.
Antonio De Donno — Founder & CTO
Detrás de Inginet hay un grupo de personas elegidas una a una: desarrolladores de backend y de frontend, gente de datos e IA, quien diseña las interfaces, quien cuida los contenidos y las traducciones en los cinco idiomas, quien graba fotos y vídeos y quien lleva las campañas. Nadie pasa tu proyecto a otra persona a mitad de camino: quien empieza contigo, termina contigo.
Elegimos la tecnología según el problema, no según la moda: webs estáticas generadas cuando lo que manda es la velocidad y la seguridad, aplicaciones PHP/Laravel y Node.js para los programas de gestión, bases de datos relacionales, modelos de lenguaje conectados a los datos de la empresa para las funciones de IA e infraestructuras en servidores europeos. Y también mantenemos lo existente, WordPress incluido, cuando reconstruir no compensa.
Nunca nos ha llamado nadie porque quisiera «un software». Nos llaman porque pierden horas, pierden pedidos o pierden clientes. De ahí partimos.
Si una petición no tiene sentido para tu negocio lo decimos, con sus razones. Un proyecto equivocado aceptado es un cliente perdido al año siguiente.
Un panel que un empleado usa sin curso de formación cuesta más esfuerzo que uno lleno de funciones. Ese esfuerzo merece la pena.
Número directo, WhatsApp, correo. Cuando algo se rompe no hace falta un portal de tickets: hace falta alguien que conteste.
Las primeras líneas de código y los primeros trabajos para empresas de la zona, mucho antes de que tener una web fuera normal.
La actividad toma forma y estructura, con las primeras webs dinámicas y los primeros programas de gestión a medida.
Llegan los programas para hoteles, casas de vacaciones y alquileres, con sincronización hacia los portales de reserva.
Los clientes empiezan a vender y alojar en el extranjero: todo lo que construimos pasa a ser multilingüe de forma nativa.
Diseñamos y desarrollamos un marketplace nacional completo, con automatizaciones y traducción de contenidos.
Agentes y automatizaciones entran de forma estable en los proyectos de los clientes, conectados a los programas que usan cada día.
La sede está en Maglie, provincia de Lecce, en el sur de Italia. Eres bienvenido, mejor con cita previa para tener tiempo de hablar con calma. A quien está lejos lo atendemos por videollamada sin diferencia de calidad.
Una persona de referencia fija durante todo el trabajo, apoyada por los especialistas que hagan falta. No pasas de un departamento a otro ni tienes que volver a explicarlo todo cada vez.
Porque un software bien hecho con material visual mediocre no vende. Encargarnos nosotros evita depender de terceros en los plazos y permite entregar un trabajo coherente de principio a fin.
Análisis inicial gratuito y sin compromiso. Respondemos en 24 horas laborables, en español, italiano, inglés, alemán o francés.